Inventaría los datos realmente necesarios
Lista fuentes actuales, opciones de exportación, definiciones de campos y responsables. Identifica duplicados, valores faltantes y registros obsoletos antes de proponer una migración. Decide qué historial respalda la primera tarea. Mover cada archivo solo porque existe aumenta costos y puede trasladar confusión al nuevo sistema.
Separa datos de muestra de información que identifica a clientes, personal u otras personas. Confirma quién autoriza su uso y traslado, y revisa retención y proveedores del proyecto. No pruebes una migración pegando registros privados reales en un asistente público o una herramienta no aprobada.
Define acceso a nivel de registro
Crea una matriz de permisos por rol y tipo de registro. Incluye adjuntos, exportaciones y administración, además de pantallas. Si cada persona es titular de registros propios, prueba que una cuenta no lea datos de otra. El acceso administrativo debe ser explícito y limitado al trabajo de ese rol.
Planifica qué sucede cuando una persona sale del equipo o termina el acceso de un colaborador. Identifica titular de cuenta, procedimiento de revocación y conexiones que deben seguir operando. Evita compartir una cuenta entre personas con permisos distintos. Separa recuperación de cuentas y uso cotidiano.
Prueba el traslado y la recuperación
Relaciona campos antiguos y nuevos y describe cada transformación. Traslada una muestra autorizada pequeña y compara cantidad, valores obligatorios y relaciones. Pide al responsable revisar el resultado mediante una tarea real. Un comando de importación exitoso no demuestra por sí solo que los datos sean correctos o útiles.
Acuerda respaldo, recuperación y el momento en que el nuevo sistema será la fuente oficial. Define quién revisa y qué haría detener o restaurar el proceso. Conserva la fuente original según el plan de retención acordado hasta aceptar el traslado.
Lleva esta pregunta a tu proyecto.
Usa el explorador para organizar tu tarea y preparar un resumen revisado.
Preparar mi proyecto